La gestión de nóminas, cómo elaborarlas y saber que están bien

Antes de crear una nómina es imprescindible investigar todos los datos que hay que tener en cuenta. Lo primero que tienes que saber es el tipo de contrato, ya que tanto la duración del contrato, el sueldo que percibes como la jornada laboral influirán en el porcentaje que el usuario cotizará a la Seguridad Social. Otro factor clave a tener en cuenta es la categoría profesional y el grupo de cotización, ya que son datos que influirán en la cotización. El convenio colectivo establece factores como las horas extra, las percepciones no salariales y los complementos. Las pagas extra no pueden quedar atrás, el porcentaje de retención del IPRF tiene una gran relación con el prorrateo de las pagas y su emisión en fechas determinadas. La situación personal es un dato a tener en cuenta respecto a la retención del IRPF, puesto que el estado civil y el núcleo familiar podrían influir. Por último, las bajas, ya que si se le ha concedido una baja al usuario tendrá un impacto sobre la nómina según lo que se haya estipulado previamente.



Una vez se tenga conocimiento y control sobre estos datos es sencillo realizar una nómina. Te contamos cómo hacer una nómina, paso a paso. Hay que tener en cuenta los siete campos que hay que cumplimentar de forma obligatoria.

1. Especificar la categoría y el grupo de cotización. Al comienzo de la nómina, todo trabajador por cuenta ajena aparece en un grupo de cotización determinado y tiene un número asignado del 1 al 11 dependiendo de la profesión que se trate y se agrupa a los trabajadores por las funciones y características que definen al puesto ocupado.

2. Determinar la fecha de antigüedad. La antigüedad en una empresa es un factor que influye a largo plazo, ya que cuando cumples determinados plazos cobras un porcentaje extra.

3. Apuntar el mes de liquidación que cubre la nómina. El mes de liquidación son los días que ha trabajado el usuario en ese tiempo.

4. Cumplimentar los devengos. Los devengos conforman el salario bruto y dependen del convenio colectivo al que pertenezca el trabajador y de lo que haya negociado el empleado o la empresa. Los devengos están formados por las percepciones salariales y las percepciones no salariales.

5. Conocer las deducciones y por qué se aplican. Las deducciones de una nómina son la parte que resta a los devengos salariales. Incluye los pagos a la Seguridad Social y el Impuesto Sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF) que recibe la Agencia Tributaria de manera adelantada. Por lo que las deducciones es lo que se resta al salario bruto, es la contribución que realiza el trabajador a la Tesorería de la Seguridad Social y la Hacienda Pública.

6. El total líquido a percibir. Esta cifra la conseguimos si restamos las deducciones al total de los devengos. Y esta cifra corresponde con la cantidad total de dinero que recibe el trabajador de forma mensual.

7. Pie de la nómina. Desde el año 2015 es necesario que la nómina incluya al final las Bases de cotización a la Seguridad Social, las Bases de contingencias comunes, la Base de contingencias profesionales, la base sujeta a IRPF, la base de retenciones del IRPF y la aportación de la empresa.

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