5 lecciones de marketing de Charles Chaplin (risas)

Fue un ícono de la alegría, de la sonrisa, de la diversión. Sin embargo, su vida, en especial durante la niñez y la adolescencia, se asemejó más al drama que a la comedia. Hoy, 42 años después de que muriera a causa de un accidente cerebrovascular, el nombre y el legado de Charles Chaplin permanecen intactos en la memoria no solo de los aficionados al cine, sino de la humanidad.

Actor, humorista, compositor, productor, guionista, director, escritor y editor, nació el 16 de abril de 1889 en Londres (aunque hay versiones que dicen que fue en Birmingham), en el hogar del actor y cantante Charles Spencer Chaplin y de la actriz Hannah Chaplin (Lily Harley en el ambiente artístico), que se separaron antes de que el niño cumpliera 3 años. Eso marcó su niñez, por supuesto.

El padre era alcohólico y poco frecuentaba a sus hijos, mientras que la madre padecía problemas siquiátricos que obligaron a recluirla en un asilo. El viejo Charles murió a los 37 años, a causa de la cirrosis, mientras que Hannah nunca pudo superar sus males y fue recluida definitivamente. El joven Charles y su hermano (en realidad, medio hermano) Sydney John Hawkes fueron enviados a un orfanato.

Allí se vinculó a las obras de teatro y a los music-halls (una mezcla de canción popular, comedia y baile). Sin embargo, no era un trabajo estable y, por eso, también fue mensajero, soplador de vidrio y vendedor callejero. Hasta que, en 1907, ingresó a la compañía de mimos de Fred Karno, un reconocido empresario teatral de la época, con la que brilló y, además, viajó a Estados Unidos.

Recorrió Canadá y las principales ciudades estadounidenses como Nueva York, Chicago, Fall River y Filadelfia. En esa compañía trabajó Stanley Jefferson, mejor conocido como Stanley Laurel, su compañero en el cuarto de una pensión y luego miembro del famoso dúo El gordo y el flaco. A finales de 1913, pasó a formar parte de los estudios Keystone, que fue una experiencia agridulce.

Tuvo problemas para adaptarse a los filmes de acción y solo la intervención de Mabel Normand, una de las socias de la compañía, evitó que fuera despedido. Esa segunda oportunidad fue muy productiva, una etapa en la que puedo darle vida a Charlot, el popular vagabundo que lo hizo mundialmente famoso, en la película The kid auto-race (Carreras sofocantes). ¡Fue un éxito!

Ese personaje del vagabundo con modales refinados pronto se ganó el corazón de los aficionados y marcó la carrera de Chaplin. Fue, sin duda, la figura central del cine mudo (primero en blanco y negro, luego en rudimentarios colores), que desde finales del siglo XVIII hizo época en el mundo del entretenimiento, hasta 1929, cuando comenzaron a emitirse las primeras películas sonoras.

Algunos registros indican que fue Louis Le Prince, un artista e inventor francés, el que creó el cine mudo, en 1888. Era un cortísimo filme de 1,66 segundos de duración titulado La escena del jardín de Roundhay. A pesar de la falta de sonido, se considera que las películas del cine mudo ofrecían una gran calidad artística, dado que los actores debían decirlo todo a través de gestos y movimientos.

Un arte del que Chaplin fue un maestro, el creador de un estilo que muchos intentaron copiar. De hecho, eran tantos los imitadores del popular vagabundo que en Estados Unidos se organizó un concurso nacional para elegir al mejor alter ego del famoso comediante. Y de uno de estos eventos quedó una anécdota insólita: Chaplin se inscribió de incógnito y el jurado lo descalificó.

La fórmula del éxito de Chaplin era, en realidad, bastante sencilla: combinaba los gestos exagerados, una habilidad que pocos habían desarrollado tanto como él, con los métodos de la comedia física, caracterizada por la agresividad física, una mezcla que encantó a los espectadores. Además, sus personajes hacían referencia a los principales problemas sociales de la época.

En abril de 1927 se proyectó en Nueva York El cantante de jazz, la primera película comercial con sonido sincronizado. Aunque ese fue el comienzo de una nueva era, Chaplin continuó enfocado en lo que le había dado éxito, el cine mudo. Hasta que en 1936 escribió, dirigió y protagonizó Tiempos modernos, la primera película en la que se escuchó su voz, que narraba las desdichas de un trabajador de la clase obrera.

La primera película hablada en la que participó Chaplin fue El gran dictador, emitida en 1940 y considerada como un desafío al nazismo. Chaplin interpretó el personaje de Adenoid Hynkel, el dictador de Tomainia, una sátira inspirada en el dictador alemán Adolfo Hitler. Luego, al concluir la Segunda Guerra Mundial, sus convicciones políticas y su voz crítica le generaron serios problemas.

Por eso, tuvo que abandonar Estados Unidos y, en 1952, aprovechando un viaje a Europa para asistir al estreno de Candilejas, se radicó en Corsier-sur-Vevey, en Suiza. Lo habían acusado de ser comunista, de realizar actividades antiamericanas y llegaron a tildarlo de traidor. Los últimos años de su vida fueron tristes: su salud se deterioró, no podía moverse, ni hablar, y le diagnosticaron demencia senil.

Cuarenta y tres años después de su fallecimiento, nadie olvida al gran Charles Chaplin, el ícono del cine mudo y del humor soterrado. Un personaje que, aunque te resulte difícil de creer, también nos dejó grandes lecciones que los emprendedores podemos aprovechar si las ponemos en práctica en nuestros negocios. Acá de relaciono las cinco que, para mí, son las más significativas:

1.- El mensaje. El estilo de Charles Chaplin se caracterizó por ser una mezcla del mimo y del payaso del circo, interpretadas con maestría por un genio de la exageración de los gestos, del drama y de los sentimientos. También fue un maestro del lenguaje no verbal y, si puedes ver alguna de sus películas, te darás cuenta de que no hacían falta las palabras, ni la voz.

2.- Una marca poderosa. Más allá del vestuario y de la caracterización del vagabundo Charlot, que lo hizo famoso, Chaplin consiguió darle una personalidad definida y única a su personaje, con lo que se hizo un lugar en la memoria de los espectadores. Era fácilmente identificable y reconocible, única. Además, le agregó su particular visión crítica de la realidad, sin duda un gran diferencial.

3.- Toma el control. Quizás porque sabía que no iba a actuar toda la vida, Chaplin se convirtió en empresario. Junto con Mary Pickford, David Wark Griffith y Douglas Fairbanks, fundó United Artist, una compañía cinematográfica que es propiedad de Metro-Goldwyn-Mayer desde 2014. Así, tuvo control de sus películas, trabajó en lo que le apasionaba y logró independencia financiera y creativa.



4.- No te limites. A pesar de su éxito como actor, Charles Chaplin no le puso límites a su talento e incursionó en otras áreas en las que pudo enriquecer su trabajo y valorizar su legado. Fue productor, compositor musical y director, entre otras tareas, con lo que pudo expandir su negocio y, lo más destacado, ingresar a otros mercados y aprovechar oportunidades distintas. Un genio.

5.- Adáptate y sobrevive. La llegada del cine sonoro fue un gran reto para Chaplin, que, sin embargo, encontró la forma de adaptarse y mantenerse vigente. Primero incorporó a sus películas la música que él mismo componía y luego, finalmente, la voz. Era una celebridad, era el número uno, pero el mercado le demandaba algo distinto y supo ofrecer la respuesta adecuada.

Nació en una época difícil, en un ambiente difícil, en circunstancias que no auguraban muchas alegrías. Sin embargo, Charles Chaplin se sobrepuso a todo eso y, aprovechando sus dones y talentos, explotando sus habilidades, no solo se convirtió en un ícono del cine mudo, sino también en sinónimo de alegría y felicidad y en un exitoso empresario. ¡Un personaje inolvidable!

Algunas frases famosas de Charles Chaplin:

1.- “Sé tú, e intenta ser feliz, pero, sobre todo, sé tú”

2.- “Sin haber conocido la miseria es imposible valorar el lujo”

3.- “Ríe y el mundo reirá contigo. Llora y el mundo, dándote la espalda, te dejará llorar”

4.- “Aprende como si fueras a vivir toda la vida, y vive como si fueras a morir mañana”

5.- “Nunca te olvides de sonreír, porque el día que no sonrías será un día perdido”

6.- “La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida antes de que el telón baje y la obra termine sin aplausos”

7.- “No hay nada permanente en este malvado mundo. Ni siquiera nuestros problemas”

8.- “Hay que tener fe en uno mismo. Ahí reside el secreto. Aun cuando estaba en el orfanato y recorría las calles buscando qué comer para vivir, incluso entonces, me consideraba el actor más grande del mundo. Sin la absoluta confianza en sí mismo, uno está destinado al fracaso”

9.- “No esperes a que te toque el turno de hablar; escucha de veras y serás diferente”

10.- “Mirada de cerca, la vida es una tragedia; pero, vista de lejos parece una comedia

por 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *