CÓMO CONVERTIR UNA IDEA EN UN EMPRENDIMIENTO

¿Qué más pues ome parceros, cómo han estado? Yo de nuevo por aquí con un artículo excelente para que ustedes sigan aprendiendo sobre emprendimiento y negocios digitales. ¿Se acuerdan de la entrada de este blog en la que les hable sobre los Wantrepreneurs? ¿Aquellas personas que quieren emprender y que nunca lo hacen porque solo se quedan deseándolo? Pues bien, para que ustedes no se conviertan en una de esas personas, porque eso es lo último que quiero, hoy vamos a hablar sobre cómo convertir una idea en un emprendimiento exitoso.

Lo anterior no constituye otra cosa más que pasar del deseo a la acción, dejar de «desear hacer muchas cosas» y empezar a ejecutarlas de verdad. Porque sepan algo menchitos, uno de los principales problemas que tenemos los seres humanos a la hora de hacer realidad nuestros sueños es la poca determinación que le ponemos a las cosas. ¿Qué quiere decir esto? Que solo con los sueños no alcanza parceros. Hay que establecer planes de acción, tener hábitos diarios que nos conduzcan a lo que queremos. El trabajo diario, cotidiano y persistente, sumado a la disciplina, son la única vía para transitar por la senda del éxito.

En consecuencia, una persona exitosa no es aquella que tiene mil ideas brillantísimas cada día y no ejecuta ninguna, sino aquella que tiene una idea cada tanto y la lleva a cabo. Ustedes seguramente conozcan a una persona que siempre tiene ideas de negocio muy buenas que nunca ejecuta. Un día dicen que van a montar un restaurante, al otro día dicen que una tienda electrónica y al mes dicen que mejor una librería. ¿Conoce a alguien así? Estoy seguro que sí parceros. De Wantrepreneurs está lleno el mundo y nuestra tarea consiste en no convertirnos en uno más.

¿Soñar no cuesta nada? Ojo con eso menchitos.

¿Muchachones, ustedes han escuchado esa frase que dice que soñar no cuesta nada? Pues yo no estoy tan de acuerdo con ella porque a veces tanta ensoñación sí nos cuesta frustraciones y golpes de realidad para los que no estábamos preparados. Soñar cuesta parceros y el precio que tenemos que pagar es trabajar para hacer esos sueños realidad.

Para convertir una idea en un emprendimiento exitoso no basta solo con soñar, hay que sacrificarse y trabajar duro. Si de verdad aquello que soñamos es lo suficientemente grande e importante para nosotros trabajaremos para alcanzarlo. Si el sueño no nos hace pasar a la acción, seguramente es que no era tan importante como nosotros creíamos. Por consiguiente, para pasar de los sueños a la acción el primer paso es saber qué es lo que soñamos y saber a qué le podemos dedicar nuestro tiempo y a qué no.

La frase soñar no cuesta nada ha hecho que los sueños pierdan el valor que merecen. Como no nos cuestan los volvemos fiesta diría mi abuela y yo estoy de acuerdo con ella muchachones. Soñar sí cuesta y entenderlo nos brindará la capacidad de valorar los sueños como ellos se merecen. Porque eso de soñar un día una cosa, al mes otra y al año otra no sirve menchitos. Si de verdad nosotros pensamos que soñar no cuesta nada es porque no estamos dispuestos, de entrada, a sacrificarnos por eso que soñamos.

Si empezáramos a entender que soñar sí cuesta, dejaríamos de soñar tanto y más bien valoraríamos esos poquitos sueños que tenemos para intentar hacerlos realidad. Valorar el acto de soñar es el primer paso para pasar a la acción, es el primer acto que tendríamos que llevar a cabo para convertir una idea en un emprendimiento.



Sé específico: el segundo paso para convertir una idea en un emprendimiento

¿Qué quiero decir con ser específico parceros? Que ningún emprendimiento, ni siquiera los más grandes, pueden resolver todas las necesidades del mercado. En consecuencia, la idea de negocio debe centrarse en solucionar una o dos necesidades.  Cuanto más específica sea nuestra idea de negocio más fácil será centrarnos en un nicho de mercado y encontrar a un público objetivo. Recuerden esta frase siempre menchitos: «cuando un negocio está empezando, menos siempre será más».

No intenten convertir su idea de emprendimiento en un objetivo inalcanzable, más bien, vayan por esos objetivos grandes cuando su emprendimiento ya esté bien posicionado y en marcha. No olvidemos que Amazon empezó siendo como una librería online y en el camino se convirtió en el gigante del comercio electrónico. Uno no construye en el aire menchitos, los grandes éxitos empresariales nacieron de una pequeña acción o de un pequeño negocio. Por otra parte, de acuerdo con la Escuela de negocios de la innovación y los emprendedores:

Ser específico nos será más útil a la hora de desarrollar estrategias. Especializarnos en algo que nadie más hace sería lo ideal, pero si eso no es posible, hay que acotar al máximo la competencia intentando aportar servicios extra o productos nuevos. Por ejemplo, si hemos pensado en crear una agencia de comunicación, ¿cómo podemos destacar? Especificando qué clase de agencia queremos ser y qué servicios vamos a ofrecer en concreto. Podríamos ser una agencia especializada en contenidos para móvil, o una agencia especializada en diseño y, en concreto, en experiencias de usuario para aplicaciones o juegos. Cuando la empresa se haya asentado y sea conocida, ahí sí podremos incorporar más servicios. Al empezar, verás que es imposible abarcarlo todo y que la mejor estrategia es la especialización en un sector o área concreta«.

Escuela de Negocios de la Innovación y los Emprendedores.

Un gran ejercicio para lograr que nuestras ideas estén bien delimitadas y sean bien específicas es hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Qué es lo que vendo?
  • ¿Qué hace el producto o servicio que vendo?
  • ¿Cómo es diferente o mejor que los otros productos y servicios del mercado?
  • ¿Quién comprará mi producto o servicio?
  • ¿Por qué comprarían mi producto o servicio y no otro?
  • ¿Cómo se promocionará mi producto o servicio?
  • ¿Quién es la competencia?

Cuenta tu idea a tus amigos o conocidos

Menchitos, testear nuestra idea con amigos o conocidos nos ayudará a aterrizarla. En Colombia solemos irnos a la tumba con las ideas por miedo a que nos la roben o a que nos quiten el negocio; sin embargo, no hay una actitud menos profesional que esa. Hablar sobre nuestra idea con personas de entera confianza nos servirá para escuchar su opinión. Para saber si ellos adquirirían el producto o no y por qué. Este paso es fundamental ya que, como bien advierte el blog de emprendimiento Go Socket:

«Cuando se es emprendedor, se suele entrar en lo que se conoce como una “idea cerrada”, esto quiere decir que por ser tú idea piensas que no se debe modificar, que es la única manera de sacar adelante el negocio, etc. La opinión de otros puede abrirte los ojos a retos que no habías tomado en cuenta».

Go Socket.

Así que ya saben pues menchitos, no se vayan con esas ideas a la tumba que nadie se las va a robar. Ustedes deben tener la capacidad de comunicar qué es lo que quieren hacer porque en un futuro quizá les toque construir equipo. Imaginen a un CEO de una compañía guardándose las ideas por miedo a que se las robe su equipo, eso sería absurdo muchachones. Comuniquen la idea, testeenla, aterrícenla.

Aplica el método FUV

El método FUV para convertir una idea en un emprendimiento exitoso es infalible y ustedes deben aplicarlo parceros. ¿Saben de qué se trata? FUV es un acrónimo que significa: Factible, Viable y Útil. En ese sentido, la idea de negocio que ustedes quieran llevar a cabo debe cumplir con estos tres requisitos básicos.

Factible quiere decir que la idea se puede poner en marcha y que estamos en la capacidad de llevarla acabo. Es decir, una idea factible hace referencia a ideas que de algún modo podemos controlar y de las cuales tenemos un conocimiento previo. Si nuestra pasión es la moda, por ejemplo, no sería factible para nosotros llevar a cabo una idea que tuviera que ver con mecánica de autos ¿Si entienden a lo que me refiero parceros? Paralelamente, útil quiere decir que nuestra idea de negocio en realidad sí es necesaria para las personas y que va a resolver las necesidades de un nicho específico. Por último, viable hace referencia a que una vez puesta en marcha la idea, la misma sea rentable, medible, escalable y que en algún momento nos permita retirarnos sin que su productividad se vea disminuida por nuestra ausencia.

Llegados a este punto, conviene decir que las ideas que no sean medibles a través de este método FUV difícilmente podrán ponerse en marcha y convertirse en emprendientos exitosos. Por eso les decía líneas atrás que los sueños no eran suficientes para emprender. El emprendimiento requiere una puesta en escena en la vida práctica que poco o nada tiene que ver con los sueños parceros. En los sueños las cosas son perfectas, en la práctica. Sin embargo, ser conscientes de ello nos brindará las herramientas necesarias para sobreponernos a los embates de la realidad y sacar nuestras ideas de negocio adelante.

Establece objetivos claros

Muchachones, si ustedes se ponen a leer este blog juiciosos con todas los artículos que he estado escribiéndoles desde principios de año, se darán cuenta de que todos los temas están interconectados. Esto es como un gran libro o curso de marketing digital, emprendimiento y crecimiento personal que se va escribiendo entrada tras entrada. ¿Por qué les digo esto? Porque hace algunos días les hablé de los objetivos SMART para emprendedores, que son objetivos que toda persona se puede trazar y que nos van a ayudar a cumplir nuestras metas y sueños a un nivel más práctico. SMART es un acrónimo que quiere decir:

  • S: Específico (spececific).
  • M: Medible (Measurable).
  • A: Alcanzable (Attainable).
  • R: Realista (Realistic)
  • T: Tiempo (Time-Bound)

En consecuencia, para trazarnos objetivos claros y que nuestra idea no se convierta en una pesadilla irrealizable, podemos echar mano del método SMART. Todos nuestros objetivos debe ser específicos, medibles, alcanzables, realistas y con un tiempo determinado de ejecución. Combinando el método FUV con los objetivos SMART, nuestra idea de negocio cada vez irá tomando más forma hasta convertirse en un emprendimiento exitoso. Lo dije en un artículo anterior, pero lo vuelvo a decir acá. Como dijo Séneca parceros: «No hay viento favorable para el que no sabe hacia dónde va«. Por esa razón es que se hace fundamental establecer objetivos claros.

Diseña tu marca

Menchitos, el branding de una marca es todo aquello que tiene que ver con lo que las personas sienten y dicen de una empresa. Es un proceso que está relacionado con la gestión, construcción y planificación de una marca y cuyo objetivo final es que las personas la asocien con unos valores y experiencias particulares. En ese orden de ideas, ustedes también deberán empezar a diseñar su marca cuando ya hayan establecido los objetivos y especificidades de su idea de negocio. Cuando ya sepan cuál es su nicho, cuál es su competencia y en qué se diferencian de ella, podrán dar el siguiente paso, que está relacionado con encontrar el valor diferencial de su marca.

En este paso para convertir una idea en un emprendimiento exitoso ustedes deberán indagar por los siguientes aspectos:

  • Nombre de la marca.
  • Misión y visión.
  • ¿Quiénes forman parte o componen el negocio?
  • ¿Cuál es el propósito del negocio?
  • ¿Por qué hace lo que hace el negocio?
  • ¿Para quienes hace lo que hace el negocio?
  • ¿Cuál será la propuesta de valor del negocio que lo hará diferenciarse de los demás?

Análogamente, a la hora de indagar por la misión de nuestro negocio, es esencial que identifiquemos muy bien cuál es el propósito o razón de ser del mismo. En última instancia, al momento de convertir una idea en un emprendimiento exitoso, la misión jugará un papel determinante porque nos mantendrá en la ruta evitando que nos desviemos. Por otra parte, la misión de nuestro emprendimiento no solo nos servirá para exponerle a los demás el propósito y valor de nuestro negocio sino también para recordarnos a nosotros mismos cuál es la ruta a seguir siempre que estemos inseguros.

De acuerdo con lo anterior, la visión de nuestro emprendimiento ya llevado a la práctica es fundamental para saber a dónde vamos, cuántos kilómetros vamos a recorrer en ese viaje y cuán lejos queremos llegar. Un negocio sin visión es como un marinero sin brújula parceros, no sabe para dónde va. En tal sentido, la misión hace referencia a lo que somos y la visión a dónde queremos llegar.

Confía en el largo plazo

Confíen en el largo plazo parceros, esto es algo que siempre les recalco y hoy no será la excepción. Piensen en el largo plazo como en una carrera de atletismo de fondo: solo los que están bien preparados logran terminarla. Sin embargo, esta sociedad todo el tiempo no está inculcando que no corramos fondos sino 500 metros, mil metros o mil quinientos metros, que el éxito está a la vuelta de la esquina y que la meta se cruza sin esfuerzo. Evidentemente, para estas carreras de corto aliento se necesita preparación, pero hasta el corredor más malo puede terminarlas. La diferencia con el fondo es que para una carrera de este tipo la preparación debe ser más rigurosa y, por ende, los resultados serán más satisfactorios.

Lo decía Jeff Bezos parceros: «Si todo lo que haces necesita funcionar en un horizonte de 3 años, entonces estás compitiendo contra mucha gente. Pero si estás dispuesto a invertir en un horizonte de 7 años, compites contra una fracción de esa gente… Sólo alargando el horizonte temporal, puedes proponerte metas que de otra manera nunca podrías perseguir”. Así funciona el largo plazo muchachones. Confíen en él, no se dejen llevar por los cantos de sirena de los éxitos inmediatos y del dinero en dos meses, ningún proyecto que no nos cueste trabajo y sacrificio valdrá la pena. Solo la roca se hace sólida entre la lluvia y el sol. Nosotros tenemos que ser como la roca parceros, dispuestos a recibir lluvia y sol por nuestros sueños cuando sea necesario.

Piensa en equipo

Uno de los grandes errores que cometen los emprendedores en ciernes es pensar que pueden hacer todo solos, cuán equivocados están muchachones. La base del éxito de un emprendimiento radica en la creación de un buen equipo de trabajo. Si bien al principio, por un tema de recursos, se hace difícil contratar personal, un equipo de trabajo puede estar compuesto por dos o tres personas de confianza que crean en nuestro proyecto. Trabajar en equipo es fundamental para sacar adelante un emprendimiento menchitos, nunca se olviden de ello. Tres cabezas siempre piensan mejor que una en temas de negocios y la suma de habilidades de una mesa de trabajo puede producir resultados extraordinarios.

Piensen en equipo siempre parceros y usen las habilidades y talentos de sus colaboradores a su favor. Como diría el gran Michael Jordan:

“El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos”

Michael Jordan

¿Cómo vieron este artículo pues menchitos? Ahora ya pueden ir a contarle a sus socios o amigos que ya saben cómo convertir una idea en un emprendimiento exitoso y proponerles dar el salto a la acción. Una vez más se los digo parceros, no se queden deseando emprender, emprendan. No se queden deseando decir te amo, díganlo. No se queden deseando cosas, trabajen por ellas. La vida es del que toma acción y ustedes todavía están a tiempo de ir por esos sueños que tanto los inquietan día a día. El que no se arriesga se queda con las ganas y con la duda de saber si hubiera tenido éxito, el que se arriesga puede tener éxito y no se queda con las ganas de haber hecho lo que su corazón le dictaba. Sigan su corazón y su intuición que esos son los dos grandes maestros. Se les quiere parceros.

Un abrazo gigante.

Daniel Tirado

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