Modifica tus creencias limitantes y conseguirás el éxito

Todas las personas tienen ideas, suposiciones o creencias sobre cómo deberían ser las cosas. Cuando éstas te limitan en el crecimiento y se reduce la gama de posibilidades de seguir avanzando, es recomendable prestar atención y hacer conscientes los pensamientos y creencias limitantes que tenemos acerca de una situación, cuestionarlos, y luego hacer una modificación. Son comunes las creencias limitantes en el trabajo y también las creencias limitantes de un emprendedor en su primera etapa, las causas principales del problema de pasar de empleado a emprendedor. Pero con práctica se puede aprender cómo identificar las creencias limitantes y con ejercicios a modificarlas.

¿Qué son las creencias en realidad?

Las creencias son todas aquellas ideas fijas que hay en nuestra mente y las consideramos como verdades absolutas. La mayoría de ellas han sido sembradas desde la infancia por nuestros padres, abuelos, cuidadores, maestros, cultura, religión o por la sociedad, pero también pueden ser interiorizadas por las experiencias que vamos teniendo a lo largo de la vida. Estas ideas o creencias condicionan nuestra forma de ver las cosas, algunas son positivas y potenciadoras como esta: “tú puedes, eres inteligente, lo vas a lograr”, mientras que otras nos impiden avanzar, nos minimizan, nos apagan, como frases que nos repiten parecidas a estas: “no sirves para nada, no haces nada bien, eres un inútil”.

Las creencias limitantes nos estancan en determinada áreaimpiden nuestro crecimiento y evolución, se vuelven un gran obstáculo en el camino hacia el éxito. Sin darnos cuenta, pasan los años y dejamos nuestros sueños a un lado, apagamos las ilusiones, vamos como robots por la vida, nos levantamos cada mañana en automático, con desgano, apatía, desesperanza, a hacer lo mismo de siempre sin preguntarnos: ¿soy feliz?, ¿esto es lo que quiero para mí?

Algunas de las creencias limitantes típica con las que hemos crecido son las creencias limitantes sobre el dinero“tienes que trabajar muy duro en la vida”; “el dinero no se consigue en los árboles”; “el éxito es para unos pocos”; “comprarse una casa es imposible”; “el trabajo ideal es aquel en el que se cumple un horario, hay un salario fijo, te pagan el seguro, y debes mantenerlo hasta que te puedas jubilar y así aseguras una pensión hasta que mueras, y así podría crear una lista de creencias limitantes sobre el dinero.

Otras creencias limitantes están más relacionadas con las relaciones de pareja como por ejemplo ”tienes que casarte y tener hijos para ser feliz”; “para llegar a amar, hay que sufrir primero”; “el que ama perdona”; “el matrimonio es para toda la vida” .

¿Cómo superar las creencias limitantes?

Pero como en todo siempre hay buenas noticias, ¡estas creencias puedes modificarlas y desecharlas, y así cambiar el rumbo a tu vida! No importa la edad que tengas, la cultura en la que creciste, a qué te dediques ahora, ni tu religión. Todos los seres humanos contamos con la inteligencia para modificar estos pensamientos e ideas que solo hacen que perdamos nuestra esencia, alteren nuestras emociones y condicionen nuestra manera de comportarnos.

No existe la verdad absoluta de nada, ni hay una ley universal que diga qué es lo correcto y qué no. Por lo tanto, contamos con la libertad de escoger el camino que deseemos para alcanzar nuestros sueños y ser quienes queramos ser. Debemos aprender a ser responsables por lo que hoy tenemos y somos.

Si tienes la idea en tu cabeza que no puedes hacer realidad algo que deseas con todas tus fuerzas, porque es muy difícil, o es imposible, tienes dos opciones:

  1. Seguir creyendo que es imposible y quedarte con lo que hoy tienes, así le darás un sello de certificado a esa creencia limitante;
  2. Cuestionar esa afirmación, regálate una tarde a solas y deja que fluyan las ideas, sé proactivo, busca información acerca de cómo puedes alcanzar eso que deseas, por dónde crees que puedes empezar y ¡hazlo, ponte en marcha! Tu futuro, tu felicidad, tu vida, sólo depende de ti.

Ejercicios para modificar tus creencias limitantes

Todas las ideas y pensamientos que tenemos nos llevan a sentir determinadas emociones y sentimientos, y esto a su vez, lo vemos reflejado en nuestro comportamiento del día a día. Por eso, es tan importante que estemos dispuestos a mejorar y querer cambiar.

¿Quieres saber cómo? ¡Sigue leyendo!

Lo primero es identificar creencias limitantes en tu vida

1. Chequea y analiza las distintas áreas de tu vida, y piensa si hay alguna en la que te sientas bloqueado, estancado, frustrado, o que siempre te pasa lo mismo con determinada situación. Si hay sueños que dejaste en el aire porque en tu cabeza solo rondaba “es imposible, no lo lograrás”; seguramente existen pensamientos que hay que cambiar, creencias que desechar.

2. Para poder identificar los pensamientos limitantes, debes estar pendiente de tus conversaciones internas a diario, ¿cuáles son tus frases predominantes durante el día?  ¿cuáles son tus pensamientos negativos? Por ejemplo, frases como estas hay que desecharlas: “siempre me pasa a mí, la suerte nunca está de mi lado”.

3. Saca unos minutos para ti al finalizar el día, y anota todas esas frases negativas que recuerdes que tuviste durante el día, piensa ¿cuáles de estas son las que más repites a diario en tu vida? Y reflexiona sobre esa creencia, ¿de dónde crees que viene esa frase? ¿dónde la aprendiste? ¿a quién se la escuchabas con frecuencia durante tu infancia?



Lo siguiente es eliminar tus creencias limitantes

4. Luego de haber anotado todas esas ideas en un papel, obsérvalas con detenimiento y pregúntate a ti mismo ¿en qué te beneficia esa creencia frase? ¡Dúdalo! Por ejemplo: si una de las frases que anotaste fue “qué difícil es rendir el dinero”, podrías dudarlo recordando en algún momento de tu vida que pudiste tener buen manejo del dinero. Verifica dónde lograste administrarlo de forma correcta y te alcanzó para lo que necesitabas, también pudieras pensar: ¿en qué estoy gastando?, ¿estoy teniendo un buen manejo del dinero?, ¿cuáles son mis necesidades básicas?, ¿de qué gastos puedo prescindir?, ¿cómo puedo ahorrar?

5. Reflexiona sobre cómo puedes cambiar tus verbalizaciones negativas, proponte a quitar de tu vocabulario las generalizaciones “siempre es lo mismo, todo lo hago mal”, la exageración de las cosas “no tengo ni una moneda, nada, no tengo dinero”, deja el papel de víctima “lo que me ha tocado ha sido muy fuerte”.

6. Comienza a cambiar estas creencias limitantes por frases positivas. Siguiendo el ejemplo anterior, sería algo como esto: “seguro que no voy a ser perfecto en todo, pero tampoco es que hago todo mal”; “si tengo dinero, pero lo tengo apartado para otras cosas”; “podré superar éste obstáculo y este momento difícil, como otras veces lo he podido lograr”, la vida tiene sus subidas y bajadas, seguiré adelante”.

Si aplicas estos ejercicios de creencias limitantes lograrás escucharte a ti mismo, y así podrás modificar tu conducta a través del control de tus pensamientos. Ten presente que: “eres lo que piensas y sientes”. Cuida y revisa constantemente tus frases y tu diálogo interno, súmate a esas personas que han estado dispuestas a romper con creencias y frases limitadoras.

Para reflexionar

¿Sabías que Walt Disney fue editor en un diario y lo despidieron por falta de imaginación? ¡Si, Walt Disney!, lo único que hizo posible que no detuviera su sueño fue seguir creyendo en él mismo.

Cree en ti, cree en tu potencial, cree que si otros han podido lograr sus sueños y lograr lo que se han propuesto tú también puedes, elimina todas esas trampas mentales y comienza a gestar tus éxitos.

No importa el tiempo que tardes, porque para cumplir los sueños no tenemos tiempo, no existe el tiempo, solo es necesario que lo cumplas y así podrás contar más adelante para qué viniste al mundo.

Así que nunca dejes de soñar. Si algo está saliendo mal, revisa qué estás haciendo, por cuál camino vas, es posible que ese camino no te lleve a conseguir lo que deseas, entonces, cambia de estrategia, pero nunca cambies tus sueños.

Mariely Aranguren

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