Los seis pequeños millonarios más ricos del planeta hechos a sí mismos

Conocer la historia de los pequeños millonarios más conocidos del planeta es verdaderamente motivacional y también inspirador, especialmente si deseas conquistar tu libertad financiera.

Se trata de personas que han desafiado muchos convencionalismos y que nos han probado que la pobreza acostumbra a estar vinculada, básicamente, a nuestras restricciones mentales.

De forma que al estudiar sus casos de éxito podrías lograr la motivación precisa para tomar acción, salir de tu zona de confort y marcar un punto de inflexión en tus finanzas.

Pequeños con fortunas millonarias:

En esta ocasión nos agradaría contarte quiénes son los pequeños millonarios más triunfantes del planeta, y de qué forma fue que consiguieron construirse un patrimonio excelente por cuenta propia.

El propósito de este artículo es que comprendas que todos tenemos el potencial de lograr la independencia financiera con la que tanto soñamos, siempre que nos pongamos manos a la obra.

Ahora te los presentamos y asimismo te explicamos de qué forma consiguieron amasar fortunas por sí solos, en vez de percibir grandes herencias de sus progenitores o bien familiares:

1. Fraser Doherty

Fraser Doherty es uno de los pequeños millonarios más conocidos del planeta, pues consiguió explotar comercialmente su pasión por las mermeladas de forma sorprendente.

Cuando tenía catorce años descubrió que le apasionaba la cocina y fue entonces cuando comenzó a contestar la receta de mermeladas de su abuela.

Al poco tiempo creó “Superjam” y su acogida fue tan buena que debió desamparar la escuela para dedicarse a su negocio 24/7.

En el dos mil siete le llegó su ocasión dorada tras percibir una propuesta de una reconocida cadena de supermercados para repartir su producto en prácticamente doscientos sucursales.

Un par de años después sumó un nuevo usuario millonario: se trataba de Walmart. Esa nueva coalición le produjo dólares americanos 1.2 millones de dólares americanos en ventas a este joven emprendedor y cambió su vida por siempre.



dos. Ashley Qualls

De exactamente la misma forma que Fraser, Ashley tenía solo catorce años cuando decidió lanzar su sitio (Se trataba de Whatlife.com).

Fue desarrollado por ella misma tras conseguir conocimientos básicos en programación, y por este medio compartía diseños sin costo de MySpace, como tutoriales sobre HTML para adolescentes.

Sus compañeros de clases fueron los primeros en interesarse en su propuesta, dada la gran popularidad que tenía esta red social para aquel entonces.

En verdad, el boca a boca fue su mayor estrategia de ventas, puesto que le dejó hacerse conocer veloz y de forma masiva entre su círculo más próximo.

Un año tras haber empezado operaciones en su página tenía un enorme portafolio de clientes del servicio y se dio cuenta que debía aprovecharlo al límite.

Por consiguiente, comenzó a explotar comercialmente su lugar por medio de Adsense, lo que le reportó ingresos esenciales.

Su página cobró tanta popularidad, autoridad y relevancia, que Ashley recibió una oferta de adquiere por dólares americanos 1.5 millones de dólares estadounidenses.

Lo interesante fue que la rechazó y se enfocó en expandir su negocio en línea. Al punto de transformarse en uno de esos pequeños millonarios que degustan las mieles del éxito por méritos propios.

tres. John Koon

La lista de los pequeños millonarios más fenomenales del planeta estaría incompleta sin John Koon.

Tenía dieciseis años cuando creó su primer negocio de autopartes en la ciudad de Nueva York, el que sentó las bases de un éxito sin precedentes.

A Dios gracias, su compañía, Extreme Performance Motorsports, se transformó en uno de los mayores distribuidores de “Pimp My Ride”, uno de los espectáculos más populares de la cadena Mtv.

Esa relación laboral lo asistió a facturar miles y miles de dólares americanos en cuestión de meses, mas estaba persuadido de que su talento como emprendedor aún estaba en apogeo.

En consecuencia, decidió ir más allí y aprovechar su repercusión en el medio, como sus contactos, para fundar una compañía de ropa que le produjo dólares americanos 40 millones de dólares americanos.

cuatro. Cameron Johnson

“Cheers and Tears” es uno de los emprendimientos triunfantes más icónicos de todos y cada uno de los tiempos.

Esto es debido a que fue fundado en mil novecientos noventa y cuatro por un pequeño de 9 años. Cameron Johnson es la psique millonaria que le dio vida a esta empresa que se ocupaba de diseñar tarjetas de felicidades.

Todo comenzó cuando sus progenitores le solicitaron que realizase las convidaciones para una celebración familiar.

El resultado fue tan bueno que los vecinos y también convidados a la celebración mostraron un interés auténtico por esta potencial idea de negocio.

Cameron lo vio como una genial ocasión para producir ingresos auxiliares, sin esmero y desde casa.

Y en verdad se lo tomó tan de verdad que a sus once años ya había generado miles y miles de dólares estadounidenses con su emprendimiento familiar.

Entonces invirtió ese dinero en un negocio digital que le producía hasta dólares americanos 400 mil dólares americanos por mes por término promocional.

De esa forma su fortuna ascendió a más de dólares americanos 1 millón de dólares estadounidenses en solo un año, lo que lo transformó en otro de los pequeños millonarios hechos a sí mismos cuya historia merece la pena conocer.

cinco. Ryan Kaji

Cuando se habla de pequeños millonarios que edificaron su riqueza sin ayuda de un tercero, es imposible obviar a Ryan Kaji.

El joven texano es uno de los videobloggers más rentables de todos y cada uno de los tiempos y mediante su canal aprendió a explotar comercialmente su enorme pasión por los juguetes.

Esencialmente, usa esta plataforma para compartir vídeos y recensiones sobre juguetes, lo que le ha tolerado amasar una fortuna de dólares americanos 29.5 millones de dólares estadounidenses, según las cifras de Forbes.

Ryan tiene diez años y es una de las celebridades mejor pagadas de YouTube, lo que prueba sus talentos como emprendedor digital y empresario.

Su popularidad no ha parado de medrar en los últimos tiempos. Y esto le ha tolerado firmar pactos millonarios con empresas como Amazon Kids, Nickelodeon y Hulu.

seis. Tyler Dikman

Cuando tenía diez años consiguió su primer ordenador, el que se transformó en el predecesor de un negocio millonario.

Tyler se aseguró de desarmarlo, estudiarlo y observarlo para comprender a fondo su funcionamiento.

Entonces descubrió que le apasionaba la computación y hasta se visualizó trabajando en esta área por el resto de su vida.

Por tanto, aprendió al límite sobre computación, y cuando estuvo listo, en plena adolescencia, empezó a cobrar dólares americanos 15 dólares americanos por hora por sus servicios de reparación de equipos.

A los quince años creó Cooltronic y más tarde este emprendimiento se transformó en una compañía millonaria encargada de acoplar, vender y repartir computadoras.

Pequeños millonarios dignos de admirar:

Las historias de éxito de estos 6 pequeños millonarios son inspiradoras, fascinantes y sorprendentes.

Realmente, nos prueban que la edad no es un obstáculo para perseguir nuestros sueños, ni muchísimo menos para conquistar nuestra independencia financiera.

La moraleja es que jamás es tarde para ejecutar esa idea de negocio que da vueltas por tu cabeza, en tanto que podría mudarte la vida en un instante.

LEOPOLDO CORTES

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